viernes, 8 de mayo de 2026

Guerreras

  las guerreras del agua

(para Amparo, Margarita, Violeta y Salvador )


Las guerreras del agua

nacieron entre las hierbas del río

subieron la montaña sin siquiera darse cuenta

caminaron la ruta escrita hace mil años

buscaron el manantial, el origen de su destino

allí donde las aguas de la tierra y del cielo se unen,

pasaron quince ciclos

estrellas , lluvias , viento y nieve

flores y hojas , trinos, rugidos, barro y caña.

Erguidas caminaron valle abajo

como crecida de primavera llegaron al mar

sus lanzas de caracolas -armas- banderas-

al ritmo de las olas y la luna construidas.

Se decidieron a partir

dando pasos agigantados de punta a punta entre los cerros

volvieron remeciendo el valle con el canto de las rocas

del río que las vio nacer


Tinkuy

 No es lo mismo, hermanas ,

“la junta de los rios”

con “el confluencia”

.

La junta es el tinkuy , el encuentro ,

dos aguas que se saludan

se entrelazan y así río abajo va creciendo

la vida desde el origen hasta el mar.

El confluencia es el conquistador ,

esa forma de hablar que suma vocablos

no amalgama el territorio, ni abuelas , ni apus,

ni animales , ni sagrada plantas , ni sagrados tiempos

es un nombrar híbrido

que rompe el continuo de los valles

de los ríos y los ciclos(conocidos o no).

Yo habito en la junta de los ríos .

¿Dónde habitan ustedes hermanas 


miércoles, 17 de septiembre de 2025

EVA

 Eva 



“...y el hombre respondió:la mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí:” 

Génesis,3:12 



Deambulando sola por páramos salvajes 

Recuerdo a mi compañero del jardín perdido. 

fuimos perfectos juntos  

belleza dual indivisible, no conocíamos el miedo 

y la muerte  

certera compañera  

inexistente. 

Ahora cargando encima  

la culpa , el pecado y la vida ,  

la piel ya no resplandece 

y mis ojos , ardiendo , buscan 

aquello extinto. 

Soy eva , 

vagabunda en esta tierra 

con vientre inflamado 

ojeras de hambre 

y miedo , terror a la noche. 

Te acompañe  

cobarde Adán , 

fue perfecta tu traición masculina 

por los siglos de los siglos condenada 

en libros , cartas, mandatos y leyes, 

desaparecidos mis sueños  

y mi destino. 

Llegó esta verdad como un grito  

a lejanas tierras y en otro tiempo  

sin jardín ni paraíso 

los hombres culpan  a las Evas  

de mi casa y de mi aldea  

de ser espejos de maldad  

con juicio. 

Siempre , siempre un padre  

sin oídos, 

jugando con el futuro 

de sus hijas 

escondiendo trampas en el camino 

cómplice de psicoterapeutas 

padre-hijo. 

Perfecta pareja de tortura 

un yugo  

una cadena  

un amor romantizado, 

Un grito de parto, 

una sala de hospital 

un subterráneo 

y un verdugo.

 LAS HIJAS DE LOT. 

“ …   He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas 

como bien os pareciere…” 

GÉNESIS 19,VERSÍCULO 8. 

Si me dices que el mundo acaba 

padre, te creeré. 

Si me dices que somos los últimos seres 

que habitan esta tierra 

padre, te creeré. 

Si los ángeles son más sagrados 

que nuestra virtud padre, te creeré. 

Si vemos a nuestra madre 

sucumbir por desobediente 

padre, te obedeceré. 

Somos niñas padre, 

venimos del miedo y de la furia de dios, 

del silencio de casa, 

de los alimentos servidos frescos 

y apetitosos , 

del fuego , del agua . 

Somos tus hijas padre , 

y si me dices que beba vino 

y que intime en tu lecho padre , 

lo haré , 

seremos las continuadoras de tu linaje 

padre, 

aunque no tengamos nombre, 

aunque despertemos asustadas cada noche 

habitando una cueva oscura y tenebrosa. 

Somos tus hijas padre , 

aunque nuestro destino está escrito. 

En el futuro padre, 

otras hijas 

correrán desnudas , 

bailarán rondas padre, 

no tendrán miedo, 

reirán fuertes y la desobediencia entre ellas 

padre , 

será la luz, el camino 

y la verdadera salvación .

 Guillermina. 

 Te nombro en este lugar y apareces de plata, lavandera de Chimbarongo. En el verde color de los llanos reconozco tu latir persistente Transportado por las aguas de la misma misma cordillera vejada por los hombres extranjeros. Hermanas de parición abuela Guillermina sin hombre a nuestro lado sin nombre para las crías lavando las penurias de ser las guachas no deseadas. Que saben de los caminos que me han llevado a tu orilla abuela Guillermina, de la búsqueda incansable del origen del origen de la casa de paja y de la ropa de otros del amor oculto o la violencia cómplice de las señoritas de la ciudad y del barro de los inviernos. Las letras negadas abuela lavandera analfabeta de formas genia en las palabras conocedora de las plantas del viento y las estrellas fundadora de la estirpe de las mujeres fuertes . ¿Cómo seguiste con la deshonra ? ¿cómo reíste con tu hija bella? ¿Cómo ocultaste a tu bastarda? ¿Cómo disimular que poco te importó? Paralela paralela paralela a dos pies y mil mundos de distancia. Abuela Guillermina tu abrazo y tu miedo acunaron a mis hijas , abuela del Tinguiririca. Tanto río en tus huesos! Tela contra la piedra tela y piedra fuego ,quillay y humo quillay y humo, y en los nuestros abuela la humedad del invierno duele fuerte . de la estirpe de las mujeres risueñas y pobres eres el origen , de las santas sin voz ni diablada, tambores mudos y coplas silentes en las quebradas, en el monte matorral refugiada. guacha cabeza gacha lava que lava abuela lavandera, corriendo a casa dando teta a la guagua bordando manteles y sabanas para otras mesas y otras camas .


 Valdivia 1982 

 Ayer /Sentada en esa casa que reconocía mi casa En esa mesa que reconocía la nuestra /Con los afectos un tanto confusos Y ojos que permanecen observando El espacio que es otro /Espacio distinto con mismos ojos. Ayer / finitos segundos/La misma pregunta Ayer /Tendré 31 años cuando el siglo se acabe Ayer tuve 31 años Ayer /Nada sabía del tiempo/Menos del espacio Era la inocencia pura en esa casa /Con frambuesas, cerezos y calas Ayer/ Me voy y soy la misma /Me voy y también soy otra La otramisma en tránsito /Un poco más al norte Del sol y de los pájaros.

lunes, 15 de septiembre de 2025

Las ca cion de la mujer de Lot

La canción de la esposa de Lot.

He sido una estatua de sal Sentía el llamado de volver A los que amé

Incluso la muerte no temida, Esa de fuego,

Habría redimido

La pálida construcción de mi cuerpo Estático.

Yo, la sin nombre,

He deseado volver

Y eso me convirtió en ejemplo

Me solidificaron para siempre

Me dejaron al borde,

Al borde

De las miradas de los cobardes Que corrieron sin pasado

Sin historia.

Pues bien

No fue esta mi primera muerte.

Mi primera muerte

Fue saber que estaba sola En una feria del sur


 Con los aromas y sabores

De otras mujeres y hombres

Y que no era como esos hombres y mujeres , Mis ojos huérfanos

No se unían a otros,

volvían a una gran casa de madera

A buscar los huevos dentro de la gallinas

A buscar desesperada el aroma de las manzanas A un entretecho que cobijó

Esta muerte de miradas.

Mi segunda muerte fue huir, Sin permiso,

Hacia un territorio hostil

Y vi sus miradas

Burlas y deseo

Deseo y burla para la niña Que abandona el hogar, Volví a ser de sal

Un ejemplo de insurrección Testimonio de desobediencia.

Mi tercera muerte fue En un juego de amigos,


 ellos riéndose de ambos,

Para siempre nos separamos. Nos separaron como separan

A los culpables de los inocentes Volví a ser de sal.

Morí infinitas veces en la ciudad En la intimidad

Morí de deseo y verdad

Morí por mujer

Por los lazos de la tierra

Por las miradas no encontradas Hasta hoy.

Mis muertes todas ellas

Trasmutaron a vida

Nacimientos de muertes

Disrupción de estados

Cambio de semánticas

Una muerte en vida

Acompañó las despedidas,

Lo cuerpos de las amadas personas de la infancia, Don Efrían en la leñera con el fuego del asado, Ada Guala y sus sopas de pollo,


 Las tías que llegaban del norte con garbanzos y dulces.

Siempre, siempre convertida en estatua de sal Para no incomodar con mis miradas

que se asomaban

Impertinentes por mis ojos, mis manos

Y mi cuerpo salino.

Otros morían cerca el tío Werner,

los desaparecidos en el mar,

pero no se convertían en estatuas de sal , Se convirtieron en sueños móviles ,

en ideas .

Yo mujer de sal

Sin voz

Sin movimiento

Y con todas las preguntas Me quedé

Soñando con el movimiento Y la transformación Torturando una memoria que Se construyó

De marchas fúnebres,

De flores que al final de la tarde


 Se alejaron con el viento, Ya no de sal ,

Pétrea de mármol , granito metalizada

Como la señorita de la primera comunión Expulsando el pecado.

¿Qué pecado pudo ser

El que tuve,

El que tuvimos? No era sola éramos muchas . Somos miles

las muertas de sal, así nos llamaron

y así nos exhibieron , Incluso en ese estado susurramos un canto apretamos un solo ojo y parimos

y la prole

Cocinó nuestras comidas

Bailó nuestras danzas

soñó

Oró a los montes, al viento y al sol


 Llenó de incienso, maíz y fuego nuestros Muertos cuerpos salinos.

Los habitantes de la ciudad

Nos llevaron a los museos

Algunas encerradas en cajas ,

En herméticas y temperadas oficinas Atenta la vista de quien hurgaba

En tan maravillosos objetos, Pero éramos nosotras muertas y convertidas,

A manera de ejemplo

En esculturas del pecado

Ya no éramos guachas, ni chinas,

Ni indias, ni pobres,

Éramos la muestra de la desobediencia Las que volvieron la vista

Las muertas

En distintos tiempos y lugares

Yo y mil más

Yo mi estirpe

Las de antes y las que vendrán.

Guilermina

Guillermina.

Te nombro en este lugar

y apareces de plata, lavandera de Chimbarongo. En el verde color de los llanos reconozco tu latir persistente Transportado por las aguas

de la misma

misma cordillera vejada por los hombres extranjeros.

Hermanas de parición abuela Guillermina

sin hombre a nuestro lado sin nombre para las crías lavando las penurias

de ser las guachas

no deseadas.

Que saben de los caminos que me han llevado a tu orilla abuela Guillermina,


 de la búsqueda incansable del origen del origen

de la casa de paja y de la ropa de otros del amor oculto

o la violencia cómplice

de las señoritas de la ciudad

y del barro de los inviernos.

Las letras negadas abuela lavandera analfabeta de formas genia en las palabras conocedora de las plantas del viento y las estrellas fundadora de la estirpe

de las mujeres fuertes .

¿Cómo seguiste con la deshonra ? ¿cómo reíste con tu hija bella?

¿Cómo ocultaste a tu bastarda? ¿Cómo disimular que poco te importó? Paralela

paralela paralela


 a dos pies

y mil mundos de distancia.